martes, 12 de julio de 2011

Juegos didacticos

Sin duda alguna para los que deseamos ser docentes, es sumamente inquietante y motivador el querer conocer formas de enseñanza-aprendizaje, que sean novedosas y efectivas. En este sentido nos trae a este momento, el descubrir las potencialidades de los juegos didácticos como medios útiles en la consecución de alcanzar una educación de calidad. En relación a esto quiero compartir con ustedes mis modestas reflexiones sobre el tema, a partir de un muy interesante trabajo del autor venezolano Alfredo Gil del  Instituto Universitario Pedagógico "Monseñor Arias Blanco" del estado Falcón.
Lo que conocemos como aprendizaje es entendido como una adquisición por parte del educando, de una conceptualización básica de hábitos lógicos, que permiten reaccionar adecuadamente ante un acto educativo, donde se puede descubrir relaciones o reconocer estructuras que conllevan a la amplitud del conocimiento y las habilidades. Esto contribuye en forma significativa a elevar el nivel de adquisición de confianza en las diversas asignaturas.
De igual forma el trabajo de Gil (2010) nos dice que en la conducta académica de un estudiante se pueden identificar varios factores, algunos de los cuales se ubican en el área motivacional, mientras que otros lo hacen en el área cognitiva. La naturaleza de algunas asignaturas particularmente el carácter abstracto y simbólico (como matemática), permite presumir que el estudio está asociado con la adquisición, de ciertas habilidades intelectuales, que obligatoriamente no tienen porque ser puramente pensum académico.
Según lo antes dicho y las reflexiones que he visto en el mencionado autor, el hecho o problema de la naturaleza de los conocimientos previos de los alumnos (nosotros mismos también somos alumnos) debe considerarse para efectos de la estrategia, donde la motivación es necesaria para el logro del aprendizaje. En este elemento preciso de la motivación es donde los juegos pedagógicos deben servir de puente entre el saber previo al saber buscado.
Así, la llamada situación problemática causa que el educando (que repito podemos ser nosotros mismos) actué y tenga que buscar una solución. Esta última genera aprendizaje puesto que, aprender es precisamente incorporar una nueva conducta o modificar una preexistente, respondiendo satisfactoriamente a una determinada situación, quedando registrada la adquisición de saberes. Al respecto podemos reflexionar en base a lo siguiente:
“Esta problemática podría estar vinculada a ciertos factores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, entre ellos la influencia de juegos didácticos que le permita al niño sentirse atraído al área de matemática y le permita al docente enseñar la aplicación de estrategias o metodologías para el logro de su planificación.” (Gil, 2010:3)
De esta forma podemos esperar que los juegos didácticos sirvan como una vía explicita para dejar atrás el mecanicismo y conseguir mejores niveles de aprendizaje, tanto en niños como en adultos, dando lugar a una motivación no mecánica y fomentando la creatividad en función del desarrollo del conocimiento, una vez más insisto: puente entre el saber previo y el saber buscado.  Finalmente les invito a seguir indagando sobre este interesante tema, para lo cual pienso seguir colaborando en la medida de mis posibilidades analizando otros autores.
Bibliografía:
·         Gil, A. (2010). Influencia del Uso de Juegos Didácticos en el Aprendizaje de la Matemática en la I Etapa de Educación Básica en la Escuela Básica "Simón Bolívar" de Coro, estado Falcón (Año 2010). Instituto Universitario Pedagógico "Monseñor Arias Blanco". Venezuela.

EJEMPLIFICACIÓN DE LA APLICACIÓN DE LOS JUEGOS DIDÁCTICOS PROFESIONALES EN LAS CIENCIAS SOCIALES: CUADRO DEL SABER:


Para la aplicación de este juego, es preciso confeccionar un cuadro de cartulina (o en la pizarra) que tenga 5 filas y 5 columnas, formando así 25 casillas, cada una de las cuales debe estar numerada y representará una pregunta o situación económica que tendrá un valor de 1 a 10 puntos, en dependencia de la complejidad de la misma. El valor de cada pregunta debe consignarse en la esquina inferior derecha de la casilla que corresponda.
El aula se divide en dos equipos. En la mesa del profesor se colocan las 25 tarjetas que contienen las preguntas; por supuesto, cada tarjeta tiene en el dorso el número de la casilla a que pertenece, para facilitar su localización. El primer equipo que intentará responder la pregunta dirá el número de la casilla que desee y deberá responder la pregunta que corresponda a esa casilla.
Si el equipo responde la pregunta correctamente, esa casilla se cubre con un cartón de color que identifique al equipo (de no tener cartulina y hacerlo en la pizarra se marca con una A o B según cada equipo), y se le anotan al equipo los puntos que vale la pregunta. Si no la responde correctamente, entonces se le concede la oportunidad de responder al otro equipo; si éste no responde, la casilla se tapa con un cartón blanco (de trabajar sin cartulina se marca con X en la pizarra sobre ese cuadro), lo cual significa que esa casilla queda "bloqueada", y la pregunta es respondida por el profesor.
En el juego gana el equipo que logre colocar 5 cartones en forma horizontal, vertical o diagonal (en el caso de trabajar sin cartulina simplemente el equipo que logre disponer su símbolo A o B de la forma antes mencionada en la pizarra vence), es decir, el equipo que sea capaz de responder 5 preguntas en alguna de las posiciones antes mencionadas. Si ningún equipo logra esto, entonces gana el que más puntos acumule. Si el profesor no posee la cartulina para la confección del cuadro, puede dibujar éste en la pizarra y trabajar en ella.

CUADRO DEL SABER


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Por José González

Seis recomendaciones para la formulación pedagógica de Preguntas.

A continuación les presento un muy interesante trabajo sobre la técnica de la pregunta, dando seis sencillos pero muy útiles pasos para convertir a la interrogante en una eficaz herramienta de enseñanza.
1. Inicialmente se deben hacer preguntas abiertas. Después de presentar el tema y de plantear el primer aspecto por considerar, las primeras preguntas que formule para despertar la motivación en el grupo deben ser preguntas abiertas, es decir, no conviene dirigirlas a nadie en particular. Esto convencerá al grupo de que la discusión es abierta y de que interesan verdaderamente sus experiencias y/o opiniones.
2. Formular Preguntas Claras. Si no se eligen las palabras precisas se puede dar margen a dudas o confusiones. Conviene siempre cuidar la semántica, utilizar palabras cuyo significado sea el mismo para todos los participantes; palabras o términos confusos y ambiguos suscitan también la confusión y originan respuestas ajenas a lo que el facilitador quiso preguntar. Un buen ejercicio es formular preguntas breves y concretas además de claras; que omitan palabrería innecesaria.
3. Formular preguntas con sentido lógico. Si usted formula preguntas ambiguas o que no tengan sentido recibirá respuestas incorrectas. Toda pregunta que se haga debe tener un propósito bien definido: explorar, promover la participación, evaluar aprendizaje, capturar la atención. Etc.
4. Preguntar receptivamente. Si se hace una pregunta se deben aceptar las respuestas que ésta suscite; si no da tiempo a que le responda sino que usted contesta de inmediato, no esta realmente preguntando, simplemente utiliza una técnica retórica que permite encauzar la discusión pero también puede confundir al grupo. No debe abusarse de las auto preguntas.
5. Ser imparcial. Actúe con imparcialidad y reciba todas las respuestas, vengan de quien vengan, sin demostrar preferencia o rechazo para nadie; la única limitación será, en todo caso, establecer cierto orden para participar.
6. Repreguntar cuando sea necesario. Debe reformular la pregunta de manera clara y concreta, si observa que el grupo no entendió.
Espero que podamos internalizar estos consejos en pro de una praxis pedagógica eficiente y valiosa.
Bibliografía

Arellano, Norka (2011). La Técnica de la Pregunta y el Procesamiento de la Respuesta, como Estrategias para Dinamizar la Participación. TECDESA. Venezuela. (Tomado en monografías.com).



 Por Jose Gonzalez



sábado, 9 de julio de 2011

TÉCNICAS DE ENSEÑANZA MÁS EMPLEADAS EN CLASE


LA CLASE

La clase ha de ser una prolongación y un complemento de nuestra propia casa, puesto que en ella existen cosas que no encontramos en nuestra casa (profesores, alumnos, ambiente de estudio, etc.). Por ello, la clase se convierte en el lugar idóneo para el aprendizaje. La buena marcha de la clase dependerá tanto del profesor como de sus alumnos; de ahí que la participación, y la actitud positiva de todos sean condiciones indispensables para un aprendizaje armónico.

Toda persona debe ser capaz de identificar cuáles son los propósitos y los motivos por los que desea aprender y, a continuación seleccionar las estrategias más apropiadas a dichas motivaciones. Esto significa que hay que asumir la responsabilidad y el control del propio aprendizaje.

El aprendizaje es un proceso muy personal que dura toda la vida y que se establece en función de los intereses que cada uno tenga y de sus necesidades. La persona aprende mirando, escuchando, experimentando y construyendo a partir de su pasado. Al mismo tiempo, el aprendizaje debe ser una experiencia estimulante e interesante, si se quiere que sirva para algo.



Una técnica de enseñanza es un procedimiento que se adopta para orientar las actividades del docente y del discente durante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Mientras el método indica el camino, la técnica muestra como recorrerlo.
Como ejemplos de las más conocidas en clases se pueden citar entre otras, la exposición, el interrogatorio, el debate dirigido, el torbellino de ideas, las simulaciones, los juegos y el pequeño grupo de discusión.
Por Lissette Texeira

miércoles, 6 de julio de 2011

Habla una Pizarra

Siempre vieron mi fondo negro. Alguien sugirió que si me pintaban de verde, la vista de los alumnos estaría más descansada. Tal vez. Las tizas me recorrieron siempre hasta lo que la altura de los docentes lo permitía.
            De tantos cálculos combinados y análisis sintácticos escritos en mi piel rugosa queda sólo el polvo blanco que el borrador dejaba caer en cada cambio de hora. El maestro que se atrevía a dibujarme un paisaje, con todos los detalles y las tizas de color de que disponía, encendía siempre los ojos de los más chicos.
            Ecuaciones, abecedarios y reglas ortográficas. Poesías, oraciones unimembres y cuadros sinópticos. La tabla del 7, las regiones geográficas y los problemas de regla de tres simple. Cada hora un tatuaje distinto sobre mi piel rugosa. Fecha y fechas. Números de ejercicios y "Hoy es un día nublado" con la cara aburrida de un sol casi tapado por un nubarrón gordo.
Siempre listo y en silencio. ¿Quién más que yo supo la intimidad de cada clase? Alumnos preferidos y denigrados. Preguntas curiosas. Gestos casi heroicos en el ejercicio de la docencia. Pero también vi alumnos humillados y muchos llantos en un rincón escondido de¡ aula. Risas. Promesas de un año lectivo intenso y aprovechado al máximo. Objetivos perfectamente logrados. Otros años vi los mismos ejercicios de¡ año anterior copiados de la misma carpeta didáctica con la misma cara de aburrimiento.
            Muchachas jóvenes ensayaron sus letras de maestra con pulso tembloroso y animado a la vez. Buscaban la caligrafía que sólo les daba mi amplia superficie. "¿Por qué todos los maestros tienen la misma letra en los pizarrones?", preguntó alguna vez un petiso de flequillo rebelde sin lograr una respuesta convincente de su maestra. Yo tampoco la tenía.
¿Debo decir que mi nombre proviene de una familia de prosapia relacionada con la geología? ¿La geología? Sí, señor.
Algunos dicen que la palabra pizarra proviene del latín fissus: hendido, abierto y otros comentan que viene del vasco (pizarri).
Atribuyen la primera etimología al hecho de que las pizarras suelen encontrarse en suelos trastornados donde forman capas que alternan, en general, con lechos de gres. Encierran con frecuencia gran cantidad de restos orgánicos fósiles. Resisten al aplastamiento, a los agentes atmosféricos, al fuego de los humos ácidos, al aire marino.
A fines del siglo pasado el Diccionario Enciclopédico Hispano Americano de Literatura, Artes y ciencias, editado en Barcelona en 1894, decía que la pizarra, entre otras varias acepciones era un "trozo de este tipo de roca oscura algo pulimentado, de forma rectangular y ordinariamente con marco de madera, en que se escribe o dibuja con yeso o lápiz blanco".
            El pizarrín, por otra parte, era una barrita de lápiz o de pizarra que se usaba para escribir o dibujar en las pizarras de piedra.
Su prima hermana, la tiza, mi socia inquebrantable, era ya en el siglo pasado sinónimo de escritura y magisterio: en las academias y escuelas se le daba la función de "lapicero", es decir, el de elemento de escritura sobre superficies más amplias que el de la hoja del estudiante. Se le solía llamar también "Clarión".
Lo mío es menos erudito y mucho menos geológico. Me llaman pizarrón, por lo general, en las Antillas, en Argentina, Uruguay y Venezuela.
 Me dicen también "encerado" y soy a menudo un cuadro encerado (aunque no lo crean, en algunas partes soy de hule o lienzo barnizado de negro) y, la más de las veces, soy de madera pintada.
 A comienzos de este siglo muchas aulas estaban rodeadas por hermanos míos. Es decir, no ocupaba solamente el lugar de privilegio al frente de la clase, sino que también ocupábamos las paredes laterales del aula. ¿Para qué tantos pizarrones? Los nuevos tiempos exigían bastante trabajo de los chicos y mayor actividad del alumno. Para eso yo era una herramienta fundamental, y tenerlos ocupados en prácticas de cuentas o dictados a muchos alumnos a la vez, era una costumbre muy frecuente, ya que en los laterales de las aulas podían ubicarse muchos chicos que practicaran dictados, multiplicaciones o divisiones por tres cifras. Lo que fuera...
 Y aquí me ven, todavía disfruto de buena salud. ¿Que la tecnología me puede desplazar? No lo creo. Ahí tienen, para botón de muestra, a mis sobrinos electrónicos. A mis primos de fórmica, para que las tizas descansen un poco y para que trabajen los plumones. Allí andan dando vueltas otros que permiten tener copia en papel de lo que se ha escrito sobre ellos.
  ¿Tizas digitales? ¿Encerados de vidrio? Quién sabe. Hacia allá vamos. Nosotros somos lo de menos porque... ojo... lo que es ¡reemplazable es quien escribe sobre nosotros. Aquí no pueden faltar alumnos. Y.. por más que algún tecnólogo quiera reemplazarlos, no pueden faltar los docentes. De ellos, 0 por ellos y para ellos es todo nuestro trabajo. Nosotros somos testigos mudos de lo que ellos hacen. No tenemos palabras ni ideas. No somos el centro de sus universos. Lo son ellos. Por más chips y pantallas de cristal líquido que nos instalen. Lo más importante seguirá siendo el color de sus sueños sobre cualquiera de nosotros. Y esos sueños brillan tanto sobre una pizarra descascarado como sobre un monitor de última generación.
 No habrá corazón digital que lo reemplace.
 Colaboración de  Vidalangie@educar.org
 Por Lisbeth Ibarra                                                                                                                    

martes, 5 de julio de 2011

Bob Gowin y el diagrama de la UVE

Bob Gowin es un investigador de la educación de renombre y autor de varios libros sobre el uso de herramientas pedagógicas como los mapas conceptuales y "V de diagramación" . En la actualidad es profesor emérito de la Universidad de Cornell, donde fue miembro de la facultad desde hace 30 años, y también enseña cursos de educación continua en la Universidad de Stanford, así como estudiantes de maestría de los profesores está en línea tanto a nivel local e internacional.                                                                                        
En 1977 presenta la estrategia para resolver un problema o para entender un procedimiento. Encontró  en  sus observaciones que los estudiantes no tenían suficiente claridad conceptual cuando abordaban un problema de  investigación  en  el  campo de las ciencias naturales.
También existía la dificultad de que los estudiantes no hacían bien los registros de lo que  observaban, y resultaban  haciendo afirmaciones sobre conocimientos sin saber el por qué. La consecuencia de ello era trabajos de laboratorio carentes de significado.
La v de gowin es una técnica que puede aplicarse tanto en educación básica como en la universidad y representa la   estructura  del conocimiento.


En estos tiempos, en que el ejercicio de la lectura y el análisis pareciera ser fagocitado por las tecnologías digitales y audiovisuales, el método de la V de Gowin facilita al docente y al alumno la visualización de un tema en estudio como una herramienta para entender y aprender. Nos ayuda a identificar los componentes del conocimiento, esclarecer sus relaciones e interpretarlos de forma clara y compacta.
Muestra los acontecimientos, objetos (que son las fuentes e evidencia) que serán estudiados, ubicados en el vértice de la V, puesto que se considera que es donde se inicia la producción del conocimiento. Luego encontramos las preguntas centrales que identifican el fenómeno de interés que está siendo estudiado. La respuesta a estos interrogantes demanda la ejecución de una serie de acciones tales como la selección de métodos y estrategias de investigación que son influenciadas a su vez por un sistema conceptual(conceptos, principios, teorías), los mismos que se enmarcan  en un paradigma (filosofía) que traducen la racionalidad del investigador.

Los métodos, estrategias e instrumentos para la implementación de la investigación que posibilitarán la respuesta a las preguntas centrales y la comprensión el acontecimiento estudiado, quedarán expresados en los registros, transformaciones y las afirmaciones de conocimiento.

Por Eleida Pernía

La Tecnología educativa y su relación con la didáctica


La Tecnología educativa, tiene su origen en la década de los 50,en los Estados Unidos de América , bajo la premisa de resolver  problemas y situaciones, relacionados con el aprendizaje, apoyadas en la TICs ( Tecnología de la Información y comunicación).como enseñanza audiovisual, programada, instrucciones, curricular o tecnología critica de la enseñanza. Cuando nos referimos a recursos técnicos, es cuando aplicamos técnicas especificas para realizar un trabajo.

La tecnología educativa, es producto de los cambios y el desarrollo apresurado de la tecnología como tal, encontrando nuevos enfoques  de , como reflexionar y la construcción del aprendizaje, es un modo integrador, donde se reconocen las importancia de las diferencias individuales. Es multidisciplinaria por las diversas ciencias que se aplican en conjunto, es un paradigma educativo, ya que utiliza la educación con la tecnología, pero no todos tenemos acceso a esa tecnología, siguiendo a Cabrero (1.989) , la tecnología educativa en la historia los griegos daban importancia a la instrucción grupal sistémica y a los materiales y estrategias pedagógicas.
En los años 40, se utilizo como herramientas de la tecnología educativa en las escuelas ,el cine mudo o sonoro, el  periódico escolar, las  imágenes fijas, que pueden ser vistas directamente o proyectadas, vistas en forma de diapositivas o filmica, materiales de museo, láminas, mapas y gráficos. En los años 60, la tecnología educativa fue concebida según Dale.(1.966) “ como la retención de ideas, basadas dentro de la experiencia concreta”, era entonces lo experimentado en vivo  por el alumno, como dramatizaciones, visitas , exposiciones, filmes, televisiones, imágenes, etc,e n los años 70, se consolida los medios informáticos como métodos de enseñanzas, bajo el diseño constructivistas.
Cuando relacionamos la tecnología con la didáctica, es la capacidad que tiene el docente de facilitar ese aprendizaje a sus estudiantes, mediante la comunicación, y de esta manera el buen uso de ese recurso poderoso, que vincula, la comunicación ,la información y el aprendizaje, tomando en cuenta condiciones del estudiantes, factores ambientales, que cada ser es individual, que tenemos que pulir , dejar que aflore todo ese conocimiento o esas ansias de aprender, con estrategias didácticas, con una integración de la sociedad , que con orientación, motivación y sus recursos didácticos, impulsara a que el estudiante, quiera y se sienta en poder de aprender.

Por Lisbeth Ibarra

Bienvenidos

Estimado lector:

Sea bienvenido a este espacio docente, en el cual se desarrollaran temas de interés didáctico, estudiados y analizados durante la unidad curricular III del Curso de formación y actualización docente.
Los invitamos a participar en el mismo, realizando comentarios, emitiendo su opinión o , sencillamente, participando en nuestro foro.
Esperamos sea de su interés.


Alumnado del CURFAD 2001